Plan Director Reforma de Antigua Fosforera

Los primeros datos que se poseen del conjunto se refieren al traslado de la orden de los Carmelitas desde Novallas en 1677. De estilo barroco, el convento fue construido en sillería, ladrillo, mampostería y tapial, durante el último cuarto del siglo XVII. La Iglesia es un edificio de planta de cruz latina con capillas profundas entre los contrafuertes, cubierta con bóveda de cañón con lunetos y cúpula de crucero.

La Fosforera del Carmen, toma su nombre por haber ocupado el que fue convento de los Carmelitas. Esta fue una de las principales industrias de Tarazona y presidió la vida de muchas familias turiasonenses desde mediados del siglo XIX hasta finales del XX.

La fábrica de fósforos del “Carmen” de Tarazona debe su instalación a la iniciativa del empresario navarro Emilio Pascasio Lizarbe Ruiz. En 1846, Lizarbe decide comprar parte del convento de los Carmelitas, sito en la localidad de Tarazana y que había sido desamortizado dentro del proceso de reformas liberales que buscaban reactivar la vida económica del país. Esta propiedad contaba una amplia superficie y con espaciosas naves donde instalar una fábrica de cerillas. En concreto, el terreno contaba con 20.000 m2, de los cuales 1.000 estaban edificados.

El carácter de la fábrica así como las condiciones laborales en las cuales se desarrollaba el trabajo, hacían proclive las instalaciones a los incendios. Se tiene constancia de la existencia de dos grandes incendios que estuvieron a punto de destruir la Fosforera. El primero tuvo lugar en la madrugada del 21 de julio de 1880. Se temió que, por su magnitud, se pudiera comunicar a los edificios contiguos algo que, afortunadamente, no llegó a suceder.

Entre ambos incendios, probablemente en torno a 1908, se ejecuta la ampliación de las cocheras situadas en la entrada y se construye la nave inferior longitudinal de una única planta y cubierta a dos aguas.

Un nuevo incendio tuvo lugar la noche del 20 de noviembre de 1915. El incendio se desarrolló en la parte central ele la planta superior del edificio, donde se ubicaban las dependencias de envasado. La parte central del edificio había resultado destruida, pero los muros maestros y gran parte del material se habían salvado. Por ello se pudo reconstruir el edificio

Como consecuencia de este segundo incendio es necesario reconstruir el cuerpo superior de los claustros, que se ejecuta sobre la cimentación del derruido orientándose ortogonalmente a los existentes con una ligera modificación de alineación original. Así mismo se construye una nueva nave, paralela a la anterior y de similar tamaño, en el área superior de la parcela.

Se tiene constancia de que en torno a 1956 se prolonga la nave posterior hacia la carretera y se demuelen las edificaciones anexas al claustro construyendo una nueva nave con cubierta en diente de sierra.

Diversas reformas se sucedieron por aquellos años: los terrenos de la fábrica fueron cercados por una tapia, se iluminó toda la periferia de la propiedad, por la parte interior se construyó una carretera de circunvalación para el servicio de material rodado, y también se dotó a la fábrica de un magnífico servicio de aguas para uso industrial y extinción de incendios

En 1988 el grupo aragonés Fosforera adquiere la fábrica de caramelos ‘Viuda de Solano’ creando la filial Solano Aragón en Tarazona. Posteriormente, en 1992, la empresa catalana General de Confitería, filial de Agrolimen adquiere las instalaciones concentrando la producción en la fábrica de Tarazona. Es en esta época cuando se amplían nuevamente las instalaciones con la nave posterior de cubierta en diente de sierra.

En 2004 las instalaciones pasan a ser propiedad del grupo Wrigley que entró en parada en septiembre de 2009. Durante esta época se realizan las últimas actuaciones de ampliación realizándose la unión de las naves superiores con una nave intermedia, diversas construcciones de almacenaje y depósitos, el muelle de carga en la parte inferior y un pequeño cuerpo de oficinas en uno de los claustros. Las últimas actuaciones datadas son de 2008.

Tras el cese de la actividad industrial, y sobre todo teniendo en cuenta su proximidad al centro urbano y al conjunto histórico, parece ilógico e inadecuado el mantenimiento de un uso industrial en estos terrenos, por lo que es obvio pensar en su futuro como una zona destinada a servicios y equipamientos de carácter público.

Actualmente el Ayuntamiento de Tarazona es propietario de la totalidad de los terrenos y construcciones de la antigua fábrica de caramelos.

Fecha

Tarazona (Zaragoza), 2013

Arquitectos Directores

Carlos Bressel, José Guillermo Moros

Arquitectos

Santiago Carroquino, Marta Quintilla

Promotor

Diputación Provinvial de Zaragoza

Superficie

27.063 m²